Pasear al perro por la nieve: Consejos clavepara el invierno
Llegó el invierno, y con él la nieve, y nuestros peludos están, en su mayoría, encantados de retozar en la nieve polvo. Pero cuidado, ¡Pasearlos no siempre es fácil!
No todas las razas toleran bien el frío, y existen algunos productos anticongelantes que pueden ser perjudiciales para nuestros compañeros.
El equipo de Breedna ofrece algunos consejos para pasear a tu perro por la nieve. Analicemos los riesgos, cómo prepararles para sus paseos y qué recordar al regresar de los paseos.
Contenido
¿Es seguro pasear a mi perro cuando nieva?
Pasear a tu perro en la nieve durante el invierno no siempre es peligroso. Para muchos perros, la nieve es una fuente de diversión y actividad: nuevos olores, diferentes texturas...
Sin embargo, debes considerar algunos factores para asegurar que sus paseos invernales transcurran sin problemas.
La edad, la salud, la raza y el pelaje de su perro
La edad es un factor crucial. Un perro en su mejor momento tolerará el frío o la nieve sin problemas. Sin embargo, los cachorros y los perros mayores son más sensibles al frío.
También debes considerar la salud de tu mascota. Los perros que sufren de artritis, problemas articulares, afecciones cardíacas o respiratorias son más propensos a sufrir molestias en invierno.
La raza de tu perro es importante. Los perros de pelo corto, sin pelaje aislante o pequeños no pueden mantener su calor corporal durante mucho tiempo. Por el contrario, las razas nórdicas o los perros con pelaje grueso generalmente toleran mejor las bajas temperaturas.
Pero esto no significa que puedan pasar horas en la nieve.
Pasear al perro en la nieve o en condiciones climáticas extremas
También es importante distinguir entre nieve y frío extremo. Un paseo con tu perro en nieve ligera, con temperaturas cercanas al punto de congelación, o en terreno nevado con cielo despejado no supone ningún problema.
Por otro lado, cuando las temperaturas bajan drásticamente (por debajo de -10 grados), el viento es fuerte o el suelo está congelado, el riesgo aumenta: congelación, resbalones, dolor en las patas…
Cómo prepararse adecuadamente para un paseo seguro en la nieve
Para pasear a tu perro por la nieve con total tranquilidad, es mejor estar preparado. Probablemente estés acostumbrado a abrigarte bien en los fríos días de invierno o adaptas tus salidas al clima.
Lo mismo ocurre con los paseos de tu perro. ¡La adaptación y el equipamiento adecuado son esenciales!
Adaptar la duración y el horario de los paseos en invierno
Tanto si hace un calor abrasador como si hace un frío glacial, lo mejor es ajustar la duración de los paseos de tu perro. Cuando nieva o hiela, opta por varios paseos cortos en lugar de uno o dos largos. Así, tu perro estará expuesto al frío y a la nieve durante menos tiempo.
Además, elige una ruta adecuada. Lleva a tu perro a caminos despejados, parques bien mantenidos y aceras donde aún no se haya formado hielo. Evita las zonas con mucha sal, ya que la sal de deshielo es agresiva para las almohadillas de las patas y puede causar irritación o incluso quemaduras.
Equipamiento para pasear a tu perro en la nieve
En cuanto al equipamiento, se recomiendan abrigos impermeables para ciertas razas de perros. Los perros mayores, así como las razas pequeñas sensibles al frío, sin pelo o menos activas, necesitan un abrigo para sus salidas invernales.
Estos son algunos ejemplos de razas para las que es muy recomendable usar un abrigo:
Chihuahua
Galgo
Whippet
Bulldog Francés
Boston Terrier
Yorkshire Terrier
Bichón Frisé
Caniche
También se recomiendan los protectores para patas, que son adecuados para todas las razas de perros. Sin embargo requieren un tiempo de adaptación, pero son eficaces contra la sal, el frío y el hielo.
Los bálsamos para esquí, más fáciles de usar, crean una barrera protectora que se aplica antes de salir.
En cuanto a las correas, evite las retráctiles, ya que reducen el control en caso de caída y podrían tirarle de cara a la nieve.
Buenas prácticas durante y después de los paseos
Al pasear a tu perro en invierno, presta mucha atención a su comportamiento.
Un perro cómodo camina a un ritmo constante, explora e interactúa con su entorno. Por el contrario, las paradas frecuentes, los lloriqueos o una postura tensa indican que el frío se está volviendo incómodo.
Para evitarlo, adapta la actividad física de tu perro y adopta algunas prácticas sencillas después del paseo.
Reducir la actividad física de tu perro en la nieve
Al igual que en verano, es mejor limitar los juegos demasiado intensos con tu perro en la nieve, especialmente si no está acostumbrado. Saltar repetidamente sobre superficies resbaladizas aumenta el riesgo de lesiones.
Opta por paseos con varios lugares interesantes para olfatear (postes, árboles, parques para perros...) para estimular a tu mascota y proporcionarle un buen ejercicio mental.
Buenas prácticas depués de los paseos
Después de un paseo en la nieve, es fundamental limpiarle las patas a tu perro. Aunque parezcan limpias, las patas de tu perro podrían tener restos de sal y nieve derretida entre las almohadillas.
Sécalas cuidadosamente con una toalla y revisa si tienen grietas o enrojecimiento.
En el caso de los perros de pelo largo, secarles la barriga rápidamente para evitar que la humedad se acumule en su pelaje, lo que suele causar molestias y escalofríos.
Para recompensar a tu perro por su paseo en la nieve, ofrécele agua fresca y una golosina o una pequeña porción de comida húmeda reconfortante.
Pasear a tu perro por la nieve puede ser un verdadero placer tanto para ti como para tu compañero.
¡Siempre que prestes atención a sus necesidades!
Ajusta la duración del paseo, elige una ruta segura y protege sus patas y cuerpo con un abrigo o bálsamo para una salida cómoda, presta atención a sus señales de confort ya que también es esencial para evitar riesgos.
Con estas sencillas precauciones, la nieve se convertirá en un lugar de juego seguro y estimulante para tu perro.
¡Y no olvides elegir pienso formulado específicamente para tu perro para que se mantenga sano y feliz durante todo el invierno!
¿Puede mi perro salir cuando nieva?
Sí, a la mayoría de los perros les encanta la nieve.
Simplemente ajusta la duración y la ruta, y estate atento a posibles síntomas de resfriado o malestar.
¿Debería ponerle un abrigo a mi perro?
Para razas pequeñas, perros de pelo corto o perros mayores, un abrigo protege del frío y la humedad.
Sin embargo, para las razas nórdicas o con pelaje grueso no suelen necesitarlo.
¿Cómo protejo las patas de mi perro de la nieve y la sal?
Los protectores para patas o un bálsamo protector para las almohadillas son ideales. Además después del paseo, seca bien las patas de tu perro y revisa si tienen irritaciones o grietas.
